
Hola blogueros, volvemos a encontrarnos una semana más en este rincón del planeta, en esta ocasión quiero hablaros de nuestra Serra Gelada y, en concreto, de la Cala del Ti Ximo, esa calita paradisiaca de aguas trasparentes tan conocida por todos, y tan desconocida también para muchos lugareños, entre otras cosas quiero hablaros de su entorno, su historia, su alma, y del porqué de su nombre, si quieren conocerlo acompáñenme por esta senda que comienza siendo de asfalto para acabar entre cantos rodados, piedras y arena, donde una pasarela de madera nos lleva hasta el agua.
Joaquín Orquín Ortola, conocido por todos como el Ti Ximo, tenía 28 años cuando casó con Josefa Sanchis Such, natural de Polop, que contaba entonces 18; tuvieron 9 hijos, 5 varones y 4 hembras. Este matrimonio compró tierras en Serra Gelada, donde se hicieron construir una preciosa casita de campo frente a una calita de aguas limpias y trasparentes, un lugar agreste y paradisiaco frente a la isla de Benidorm, no revestido de grandes lujos y comodidades, no, pero con todo el amor del mundo. Allí, en compañía de los suyos, pasaron muchos días felices, como no podía ser de otra manera, pues Dios bendice a los que aman bien, y ambos derrochaban amor. Esta casa, dicen, fue la casa de todos, allí se hicieron celebraciones de todo tipo, bodas, bautizos, comuniones y reuniones familiares; muchas parejas de recién casados pasaron en ella su luna de miel, no existe lugar más idílico; otros vecinos se alojaron en ella durante la época estival para evitar la canícula de esos días; otros, en cambio, buscaban la salubridad del clima y la proximidad del mar. Era un refugio muy del gusto de todos en la población, se sentían bien allí, cómodos, como en su propia casa, tanto es así que las gentes bautizaron a aquel refugio como “la casa del poble”.

Uno de los nietos del Ti Ximo, Juan, junto a su esposa Lilí, regentaron un famoso restaurante en Benidorm, “Casa de la portuguesa”, en la zona antigua del pueblo, calle de San Vicente 39, muchos lo recordarán, eran muy conocidos sus arroces y pescados. Él contaba muchas anécdotas y detalles sobre sus abuelos, a los que todo el mundo quería en la ciudad. Su abuelo, que hacía las veces de alguacil en la población, trabajó sus tierras con gran esfuerzo y empeño, hizo márgenes de piedra para sujetar las tierras y no fuesen arrastradas por las aguas de lluvia hasta el mar y plantó cultivo de secano, vides, almendros y algarrobos. Entre aquellas piedras destacaban unas con un color amarillo intenso, que parecían de oro, las extraía de una cuevecita que había junto a su casa, alguien que pasó por allí le dijo que eran rocas de ocre, un mineral valioso con el que se fabrica pinturas, así nació la Mina San Francisco, en cuyo interior y durante muchos años no dejaron de sacar el mineral y éste nunca se agotaba, este ocre era más demandado que el ocre rojo, rico en óxido de hierro, que extraían los romanos 2000 años antes de aquellas minas que existen al otro extremo de la sierra, el que da al Albir. Contaba Juan que, al comienzo de la dictadura, unos tipos listos afectos al régimen quisieron quedarse con sus tierras y explotar ellos la mina, pero el Ti Ximo defendió lo suyo con energía y coraje y no dejó que se acercasen aquellos personajes a su sierra.

Serra Gelada, un parque natural rodeado de acantilados y sometido a continuos abusos de políticos de turno y constructores aprovechados es una enorme duna fósil de millones de años, una sierra preñada de gusanos, bivalvos y caracolas fósil, también tiene curiosas formaciones de eolianitas, extraño fenómeno geológico que se encuentra en contados lugares del planeta, y mucho mineral de ocre, que quedaron absorbidos por esa inmensa ola de arena, sepultados ahora bajo los achaparrados pinos carrascos mediterráneos, espliego, hinojo, romero, silene, limonio, palomilla, camariña, falso narciso, lentisco, raim de pastor, jaras y herba de llunetes, entre otras muchas especies endémicas y protegidas, lo mismo pasa con los animales, allí conviven diferentes tipos de gaviota, cormoranes, perdices y aves rapaces como el halcón peregrino, también reptiles y muchos insectos que necesitan nuestra protección. La calita, donde se practica el nudismo opcional, tiene 30 metros de longitud y 6 de ancho, algo menos de la mitad que su vecina la Cala de la Almadraba, el agua es transparente como un cristal, limpia, siempre invitándote al baño.

Ahora, un cormorán moñudo es el dueño del lugar, altivo, desde lo alto de su roca otea el horizonte. De vez en cuando se zambulle en el agua con arte de equilibrista y sale orgulloso con un pescado en su pico. Como a todos los amantes del snorkel, me gusta, evitando en lo posible la masificación de la temporada estival, explorar aquel fondo marino tan maravilloso, con mis gafas de bucear paso largas horas observando la fauna marina, las salpas, sargos, fredis, castañuelas y serranos, entre otros, es un lugar especial para ello. Mas arriba, frente a un enorme algarrobo, está la famosa casita del ti Ximo, derrumbándose por el devenir del tiempo y el abandono más total, frente a nosotros, sobre una pequeña elevación, hay una estrecha cueva de la que sale un artista bohemio fumando, tiene los pelos largos y parece feliz. El tiempo parece detenerse allí, el tiempo y cualquier ambición. Eso no lo compra nada.

Ese es nuestro mundo, nuestro espacio, un espacio que debería estar protegido por todos, igualmente por aquellos que hemos elegido para representar nuestros intereses, no los suyos, cuando lo que nosotros queremos es dejarles un mundo mejor a nuestros hijos. Hace tiempo que vengo escuchando que existe un proyecto para hacer un teleférico que suba hasta lo alto de Serra Gelada y me asusta pensar que se haga realidad, no olvidéis que una vez que lo aprueben y se realice, habremos perdido lo que queda del Parque Natural, eso será hipotecar nuestro futuro, nuestro mundo, por sus intereses: pan para ellos hoy, hambre para todos mañana, para ellos, para ti, para todos.
En las Islas Baleares ya lo saben y luchan por defender lo suyo, no lo olvidemos nosotros. Si lo olvidamos únicamente nos quedará por contarles a nuestros hijos la historia de un hombre sencillo y honesto, un hombre generoso y su pequeño mundo que quiso compartir con todos.
*Obras consultadas: Valencianot: Reserva Natural de Serra Gelada (Alicante), Comunitatvalenciana.com, visitbenidorm.es, Blogger.com, Histobenidorm de Francisco Amillo Alegre, El periódico digital de Maesba, Pla recuperem Valencia. Flora y vegetación- PN Serra Gelada.
Hola Rafa, muy interesante el artículo, seguiré con atención los próximos que publiques.
Saludos.