
Para algunos la vida es un pasar, para otros es un pasear. En esta sección pasearemos por algunos, a veces soleados, a veces umbríos, lugares de nuestra tierra y de nuestra cultura prestando especial atención a las novedades literarias que hilvanen historias de nuestro rico legando, eventos musicales, rutas de exploración y conocimiento de nuestro entorno, exposiciones arqueológicas, conferencias más o menos sesudas… o recordaremos el pasado que nos ha condicionado, que nos ha traído hasta aquí, siempre con la intención de conocer mejor el presente y de mirar con los brazos abiertos al futuro.
La intención no es la de sorprender o deslumbrar, sino la de invitarte justamente a pasear por ese maravilloso entorno cultural, a disfrutar del conocimiento y sobre todo a participar en los frutos que nos trae.
¿Se veraneaba en Benidorm en 1913? Pues sí, e inevitablemente podía surgir el romance. En la novela Nena Clemente, su autor, Tomás Orts Ramos, nacido en Benidorm en 1866, revisita sus recuerdos en la historia de un romance que comienza en Benidorm en 1913 y continúa en La Habana hasta su desenlace al año siguiente. Publicada en Barcelona en 1923, pasado un siglo, una asociación de Benidorm la reedita para que todos podamos disfrutarla.

NENA CLEMENTE: BENIDORM, VERANO DE 1913
Tomás Orts es uno de esos personajes que demuestran que Benidorm no era sin más un pueblecito de pescadores. Figura sin duda y por derecho propio en lo más alto de las letras benidormenses. Periodista, traductor de Daniel Defoe, Ivan Turgueniev y Gabriele D’Annunzio, entre otros, fue un afamado crítico taurino y se codeó con la intelectualidad. Estuvo presente en el altercado por el que resultó herido y a la postre manco Valle Inclán.
Escribió una novela de ambiente taurino y diversas de temática amorosa e incluso erótica, de las que destaca Nena Clemente, que relata un atormentado amor que surge en las playas de Benidorm en ese verano de 1913 entre la jovencísima Nena Clemente y el ya madurito Lorenzo Alfaro. Nena ha venido con su padre Andrés y su madre Chucha desde Cuba a pasar el verano a España y particularmente al pueblo donde nació su padre. Este salió de Benidorm con lo puesto a hacer las Américas siendo Andreuet y vuelve siendo un acaudalado D. Andrés. Que su hija pueda acabar como la esposa de una de las familias más distinguidas de la provincia hace que Andrés olvide la diferencia de edad.

La jovencísima Nena está deslumbrada por la cultura y la conversación de Lorenzo y halagada por sus atenciones. El escenario es maravilloso, y así lo describe Tomás: menudeaban las excursiones, por mar, en lanchas, a la isla que frente al pueblo como gigantesco animal antediluviano yergue su cabeza a enorme altura y hunde su cola en las aguas; al “Rincón”, a la “Cala”; y por tierra a “Sierra Helada” a “Puigcampana”, para admirar desde allí el más hermoso y vario panorama que la Naturaleza ha podido crear valiéndose de los elementos más opuestos para acentuar su belleza, desde un cielo de azul intenso, a un campo de verdor que nada falta para que sea perenne; montañas de elevadas cumbres, mar de dilatados horizontes…
Sin embargo, el propio Lorenzo no lo tiene tan claro. Una cosa es un romance de verano y otra bien distinta es el matrimonio. Sobre esta duda se construye la novela y la acción cuando, terminado el verano, el intelectual Lorenzo surca el océano y se planta en La Habana para continuar su novela de amor en un marco en el que no encaja.
El autor detalla incluso la presencia de Benidorm en la casa de Andrés Clemente en La Habana: se veían cuatro vistas de Benidorm, hermosas ampliaciones fotográficas, y unos cuantos retratos diseminados al azar. La acción nos sumerge en divertidas tertulias en la capital cubana con personajes como el Poeta Omar o el proxeneta Maurice, que nos recuerdan con sus sarcasmos a los personajes londinenses de Oscar Wilde, pero con sabor cubano.

La novela es una historia de amor, con el subtitulo de “La novela de un sentimental en Cuba”, pero aborda con clarividencia temas variados y a día de hoy nada pasados de moda: la pedofilia presente en la propia relación de Lorenzo y Nena; el racismo que se muestra irracional al propio protagonista cuando encuentra ciudadanos negros emulando a los blancos en costumbres y vestimenta o preocupados por la política, felices de su nuevo status (la esclavitud fue abolida en Cuba en 1880), pese a la desigualdad subsistente; la reacción frente a un catalanismo que busca la pureza de la lengua regresarla a palabras y expresiones arcaicas no polucionadas por el contacto con el castellano; y el sentimiento de orgullo patrio de los isleños recién emancipados de España, lo que se sitúa en un tablero que destaca las propias diferencias territoriales entre españoles.
En un pasaje leemos: Yo soy de pensar que nosotros los catalanes, como han hecho ustedes los valencianos, muy amantes de su lengua también y de sus cosas, debíamos habernos sometido a la acción del tiempo, que poco a poco iba borrando diferencias entre el castellano y el catalán.
En definitiva, la novela viene ahíta de contenido y de escenas maravillosas, de celos por la amada, de dolor de corazón, de esfuerzo por comprenderse uno a si mismo. Una novela que merece ser leída y disfrutada, pero que, ¡horror!, se encuentra totalmente descatalogada, tras una segunda edición de año ignoto de la que no he encontrado otro rastro que la portada.
Tuve la suerte, como actor de la compañía Marina Escénica, de interpretar el papel de Tomás Orts Ramos en las visitas teatralizadas que se representaban en L’Hort de Colón, de Benidorm, en el verano de 2016. Conseguí en aquél entonces un ejemplar de la novela, que leí con gusto, e incluso introduje en mi papel un delicioso momento en que sacaba la novela ante los espectadores y leía un par de párrafos.
Aquel ejemplar fue adquirido por el Ayuntamiento de Benidorm y posteriormente otro más. Son novelas con más de cien años que hay que tratar con cuidado porque se te desmontan en las manos. Los ejemplares de la Biblioteca está disponibles para consultarlos, pero no para préstamo. No hay manera de leerlos.
Por eso pensé que era bueno que se editara la novela nuevamente y el proyecto fue asumido por la Asociación Cultural L’Ecole Française de Benidorm. Conseguimos ni más ni menos que un ejemplar de la novela con una dedicatoria escrita y rubricada por el autor. Para no dañar el volumen, en vez de escanearlo, lo fotografiamos y lo transcribimos palabra a palabra, coma a coma, corrigiendo aquellas erratas que eran claras y actualizando la ortografía a nuestro siglo, respetando en lo demás la obra centenaria.
Con ello, se encargó a una prometedora ilustradora y diseñadora de Benidorm, Alicia Moreno -de la que diré, no por orgullo de padre, sino por ser exhaustivo, que es a sus 20 años una verdadera artista-, una nueva ilustración para la edición.
Tras mucha revisión y papeleo, voilà, la novela está en soporte papel presta a ser disfrutada por todo aquel que esté interesado, y no tardará en ser presentada como merece y distribuida a tal efecto.
El lector encontrará todo aquello que he dicho y seguramente mucho más que a este humilde servidor se ha escapado, porque el paseo por una novela es personal y diferente en cada lector. Hemos intentado hacer el paseo más ágil y agradable alojando notas a pie de página que facilitan la comprensión del texto.
Creo que todo ese esfuerzo vale la pena, porque es parte del placer de conocer el de dar a conocer lo aprendido. La divulgación es aquello que nos permite comunicar la experiencia propia y contrastarla con la de los demás, en un proceso de retroalimentación que va a enriquecernos más, como por supuesto puede derivarse de los comentarios que quieran los lectores participar.
Como conclusión, la encomiable labor realizada de recuperación de esta obra descatalogada permite a un extenso público disfrutar de una novela en la que:
- Por un lado encontrará una descripción de un veraneo en Benidorm en 1913 muy alejado del previsible cuento de un pueblecito de pescadores.
- Además conocerá a un benidormense, Tomás Orts, de elevada talla intelectual, que se asoma por las costuras del personaje Lorenzo Alfaro, que habla como Lorenzo habla, piensa como Lorenzo piensa y ama como Lorenzo ama, y que adquiere ante nosotros tres dimensiones, que parece que lo podemos tocar.
- Ítem, reflexionará sobre temas que pensábamos que no interesaban en la época, como la pedofilia, tanto como impulso erótico como en el marco del matrimonio de menores (la comparación con la historia personal y coetánea de Antonio Machado y Leonor es inevitable), el racismo, la depuración del catalán, etcétera.
- Y por fin, nos comunicará una lección sobre la adhesión a los valores y principios de cada uno.
Una prosa muy hermosa y diálogos dignos de un escenario son el vestido de esta novela, que pronto podréis disfrutar.
Juan F. Moreno Amorós
Como diría Alfonso Guerra, ‘me he quedao pasmao’.
Quienes me conocen bien saben de mi profundo y sincero amor por Benidorm.
Hace años lo expresaba en INFORMACIÓN.
Benidorm es la Capital Europea de Sol y Playa y una de las ciudades tur litorales más importantes del mundo.
Ell 8 de febrero de 1973 tuve la suerte de llegar a esta bendita tierra que me ha dado todo. Y en ella quiero acabar mis días.