
En 1812, mientras en Cádiz se proclamaba la Constitución Española de 1812, Benidorm no celebraba discursos solemnes ni grandes actos públicos. La pequeña villa marinera, apenas 2.500 habitantes, vivía entre el eco de la guerra y la incertidumbre política. La Constitución, símbolo del liberalismo naciente, llegaba a la Marina Baixa filtrada por el ruido de los cañones, entre la esperanza liberal y la ocupación francesa.
La Guerra de la Independencia (1808-1814), desencadenada tras la invasión de Napoleón Bonaparte y la imposición de José Bonaparte, marcó profundamente la vida local. En marzo de 1812 Benidorm fue ocupada por tropas francesas, que fortificaron el enclave costero y artillaron la zona del castillo, estratégico por su posición sobre el Mediterráneo.

Ese mismo año tuvo lugar la conocida Acción de Benidorm, un enfrentamiento en la Playa de Poniente entre fuerzas británicas y francesas. La escena, más propia de crónica bélica que debate constitucional, refleja el ambiente que se respiraba en la villa cuando en Cádiz se hablaba de soberanía nacional y derechos ciudadanos.
José Orts, un alcalde en tiempos convulsos
En el plano local destaca la figura de José Orts Orts, alcalde de Benidorm entre 1812 y 1813. Labrador propietario y teniente de las Milicias Honradas durante la guerra, representaba a esa élite rural que asumió responsabilidades políticas en plena transición del Antiguo Régimen al constitucionalismo.
La familia Orts era una de las más influyentes de la villa desde el siglo XVIII, con presencia continuada en la alcaldía y en cargos locales. En una comunidad pequeña, los liderazgos estaban estrechamente ligados a redes familiares y a la defensa del territorio.
Otros nombres vinculados a la familia Orts.
- Jaime Orts y Manuel Orts i Linares fueron alcaldes en décadas anteriores (siglo XVIII), y la influencia familiar se extendía por Benidorm y la Marina Baixa.
- La genealogía de los Orts continuó con figuras posteriores como Pedro María Orts Berdín (nacido en 1839), que no vivió la Guerra de la Independencia pero estudió la historia local y familiar de Benidorm, lo cual permite reconstruir parte de la vida de su entorno familiar en el siglo XIX.

a proclamación de la Constitución no transformó de inmediato la vida cotidiana. Sin embargo, sí introdujo cambios significativos: Se aplicaron disposiciones emanadas de las Cortes de Cádiz, como la elección de representantes conforme al nuevo sistema; se debilitó la estructura señorial tradicional tras la abolición de ciertos privilegios; se difundió la idea,novedosa, de que la soberanía residía en la Nación y no exclusivamente en el rey.
Para los benidormenses, acostumbrados a obedecer a la autoridad real y a las estructuras estamentales, el concepto de ciudadanía comenzaba a abrirse paso, aunque en medio de enormes dificultades materiales: requisas, presencia militar y tensión constante.
Del liberalismo al absolutismo
La experiencia constitucional fue breve. En 1814, con el retorno de Fernando VII, se restauró el absolutismo y la Constitución quedó anulada. En pueblos como Benidorm, aquello supuso volver a un orden político tradicional, aunque la semilla liberal ya estaba plantada.
Una villa pequeña en una historia grande, como era Benidorm, 1812 no fue solo el año de proclamación de “La Pepa”, sino también el de la ocupación, de la defensa del litoral y de alcaldes que gobernaban entre el ideal constitucional y la realidad de la guerra.

La Constitución de Cádiz no se vivió aquí con grandes ceremonias, sino como una esperanza lejana que convivía con la pólvora y el mar. Pero incluso en esta pequeña villa mediterránea, el concepto moderno de ciudadanía empezó a tomar forma. Y eso, aunque silencioso, fue un cambio histórico.
La localidad tuvo noticias de los acontecimientos de Cádiz y de los decretos de las Cortes, pero su vivencia fue condicionada por la guerra. Tras saber de la Guerra de la Independencia y del alzamiento contra Napoleón, los vecinos de Benidorm se alistaron para combatir desde mediados de 1808. No obstante, en marzo de 1812 el pueblo fue ocupado por tropas francesas de la División Habert.
Uno de los decretos más impactantes en Benidorm fue el de abolición de los señoríos (previo a la Constitución), que minó la vieja estructura de privilegios señoriales y permitió a los vecinos negarse al cobro de ciertos derechos feudales.
El 3 de junio de 1811, antes incluso de que culminara el proceso de elaboración que terminaróa con la ratificación de la Constitución , Benidorm celebró la elección de electores ciudadanos siguiendo los criterios de las Cortes de Cádiz, un hecho pionero en su pequeña historia local.
Foto 4: Foto antigua entrada del castillo
La vida bajo ocupación francesa también se reflejó en escenas cotidianas: desde requisas de alimentos hasta la profanación de espacios religiosos, que formaron parte de la difícil experiencia de los benidormenses en esos meses.
El legado de “La Pepa”
Después de que en 1812 la Constitución de Cádiz iluminara por un instante la villa con la idea de ciudadanía, la realidad volvió a ser dura. En 1814, el regreso de Fernando VII “el Deseado” supuso la abolición de la Constitución y el regreso al régimen absolutista. Los derechos que los vecinos habían empezado a experimentar, como elegir representantes a sus representantes o negarse a pagar ciertos diezmos feudales, se desvanecieron oficialmente, aunque la memoria de aquel breve periodo de libertad permaneció viva entre el pueblo.
La villa, que había sufrido el paso de las tropas francesas, se volcó entonces a reconstruir su cotidianeidad. Los vecinos trabajaban para recomponer la economía local basada, principalmente, en la pesca del atún rojo (Almadraba) y en pequeño comercio, los daños de la guerra se reflejaban en calles silenciosas y edificios maltrechos. Los cañones del castillo, que habían servido para defender el litoral y resistir la ocupación, fueron retirados o desmantelados progresivamente, como si la guerra y sus sombras quisieran desvanecerse del paisaje para siempre. Sin embargo, el castillo seguía en pie, vigilante, recordando a todos los benidormenses que incluso en las épocas más turbulentas, la historia se escribía también desde lo pequeño.
Aunque la Constitución había sido abolida, la semilla de la participación ciudadana había germinado. Los años posteriores serían de espera y reconstrucción, pero la experiencia de 1812 dejó en Benidorm un legado silencioso: un sentido de comunidad y de ciudadanía que, aunque reprimido, nunca desapareció del todo.

Hoy, aunque no existen actos locales dedicados exclusivamente a los sucesos de 1812 en Benidorm, la ciudad mantiene viva su memoria histórica a través de celebraciones como el Día de la Constitución Española, donde se reflexiona sobre derechos y ciudadanía; el aniversario de su fundación, con recreaciones históricas y mercados medievales que traen al presente su pasado; y exposiciones en espacios como el Museo Boca del Calvari. Estas conmemoraciones, aunque no hablan explícitamente de la ocupación napoleónica o de la Constitución de Cádiz, son manifestaciones contemporáneas de una comunidad que sigue conectada con su historia y sus raíces.
Los ecos de aquel pasado histórico aún resuenan en Benidorm a través de sus familias más antiguas. Entre ellas, la familia Orts sigue presente en la villa, no como protagonistas de la guerra o la Constitución, sino como guardianes de la memoria y de las tradiciones locales. Sus descendientes participan en actos culturales y festivos, preservando recuerdos y relatos que conectan a la Benidorm actual con los siglos anteriores, recordando que la historia no solo se vive en los libros, sino también en quienes la transmiten de generación en generación.
*Fuentes consultadas:
- Calvari El Periòdic del Còrde. (2025, enero 3). El Diccionari de Benidorm con más de mil artículos e imágenes da un salto tecnológico y mejora en accesibilidad.
- Diccionari de Benidorm. (2025). Diccionari de Benidorm: Recursos enciclopédicos históricos y culturales de Benidorm.
- Marina Baixa Digital. (2025, marzo 15). Benidorm revive sus orígenes con exposición documental en Museu Boca del Calvari.
- Visit Benidorm. (s. f.). Historia de Benidorm: Desde la fundación hasta el turismo actual.