
Clama, mujer, clama alto, haz que hasta el cielo te escuche, que la divina justicia coloque en su balanza, las iniquidades que sufres a manos de las asesinas que te odian a muerte. La justicia terrenal no se impone lo suficiente, no castiga lo suficiente, no legisla lo suficiente para evitar que sigas siendo la víctima perpetua.

