
Esta semana pasearemos desde el Benidorm de 2015 en que comienza a gestarse el libro Benidorm Cuenta, hasta su alumbramiento en 2018, su presentación en sociedad y su languidez remansada de su reimpresión en 2026.

El pasado siempre vuelve
Igual que ese delincuente que vuelve a la escena del crimen, el pasado siempre vuelve a nosotros de muchas maneras. Un libro que estaba como ausente, encogido en la estantería; un amigo que llevábamos años sin ver y que aparece de pronto inesperadamente en una calle transitada; o una melodía que de pronto silbamos sin apenas recordar dónde la hemos oído. El pasado vuelve, y a veces con fijación se centra en nuestro pensamiento, se convierte en un foco de atención, quizás obsesivo.

Así, me encontraba redondeando la idea de la posible edición de una nueva antología de relatos, poemas o ensayos de autores de Benidorm con mi amigo Carlos Ferrer, cuando mi también amiga María Ángeles Vergara me preguntó si quedaban ejemplares de Benidorm Cuenta. No quedaban, esa era la verdad, como verdad era que habían pasado ocho años desde que publicamos 400 ejemplares del libro hasta que se agotaron. Es decir, una media de 50 ejemplares al año, aún así no eran malas cifras para lo que es el mercado local del libro en Benidorm.
Así que comencé a hablar con los autores para coordinar una reimpresión: esto me trajo al recuerdo tantas cosas…
La concepción
En el año 2015 conocía yo un buen número de autores que residían o tenían una vinculación estrecha con Benidorm. César Evangelio, Pedro Menchén, Carlos Ferrer, mi propio hermano Rafa Amorós… Concebí, motu proprio o alumbrado por Carlos Ferrer, o quizás nuestras mentes la idearon de consuno, la oportunidad de editar un libro con obras de diversos autores, una antología que pudiera, unos por otros, ayudar a hacer visible la realidad social de un ambiente cultural que existía disperso, disgregado y agostado bajo el sol deslumbrador de nuestro cielo mediterráneo. Conforme luego sentó en bella metáfora Carlos García, queríamos darle una nueva playa a Benidorm, una playa literaria para “bucear entre palabras de colores e imágenes de coral”.
Lo sueño, si es posible, trato de conseguirlo. Mi amada me dijo una vez que yo era resolutivo.
Unos autores atendieron a mi llamada, otros a la llamada de Carlos Ferrer, otros aún a la llamada de los llamados… comenzamos a reunirnos cada mes para intercambiar criterios, comentarnos progresos, tomar decisiones… llegamos a totalizar un número de doce, número pitagórico y apostólico que a todos parecía satisfactorio, perfectamente bienhadado. Reunimos los relatos de cada autor y comenzamos a sumarlos en una maqueta de libro. El proyecto iba demasiado bien y estadísticamente aquella situación no podía durar. Surgieron recelos, enfrentamientos, vetos… me tocó a mí tomar las riendas, dado que los demás se inhibieron y dejaron el asunto en manos de mi presunta capacidad resolutiva.
Fruto de mis gestiones, se autoexcluyeron dos autores. De este modo, pasamos a ser diez y perdimos un considerable número de páginas. Pensé que resultaba necesario aumentar mi aportación. A mí me costó horrores encontrar algo digno de publicarse en mis escritos. Demasiadas bobadas trasnochadas, nada útil. Ligué dos pequeñas narraciones que llevaban años escritas y retocadas y así completé el relato: “Las gotas de lluvia caen”, pero vi que necesitaba algo más que no fuera ir yuxtaponiendo excerpta. Surgió así “La teulera” en una noche inspirada en que la precaria salud de mi madre pareció guiar mi imaginación hacia la infancia de aquella mujer, cuya mente y cuerpo perdían cada vez más existencia. Fue a primeros de marzo de 2017 y, a salvo un par de retoques, quedó escrito de una sentada. Me llenó de contento leerlo a mi madre ,que sonreía viviendo en el relato aquello que su propia memoria había desdibujado para siempre.

En el mismo mes de marzo, solicité presupuesto al editor Vicente Sanjuán para la autoedición. Me sobrevinieron problemas de salud, amén de la muerte de mi madre en octubre de 2017, lo que demoraría la publicación: los demás autores me animaban y exhortaban a continuar. Y particularmente relevante fue Carlos García y su optimismo casi lacerante. Además de sus relatos, proporcionó el concepto y la fotografía para las tapas y realizó toda la maqueta y las ilustraciones. Sin su aportación, su trabajo y su empeño, creo que no habría tenido éxito el proyecto.
La presentación
El libro fue muy bien recibido por el Ayuntamiento de Benidorm y nada más salir de taller en abril de 2018 ya teníamos reservado el Salón de Actos del Ayuntamiento y hasta estuvo presente el Alcalde Antonio Pérez. De nuevo les agradecemos todo el apoyo mostrado para presentarlo en el lugar óptimo y precisamente el 28 de abril, Día Internacional del Libro. Fue para todos los autores un día especial y feliz, y nos sentimos muy respaldados.

La promoción fue muy agradable. Ana Belén y yo estuvimos en la radio. Con Manuel Tomás presenté la antología en la librería Vázquez de Calpe. Todos los autores se sentían orgullosos colocando el libro como una joya exótica y valiosa entre los suyos propios en las mesas y puestos de las ferias, como ocurrió en Finestrat con la presencia del entonces Alcalde, hoy molt honorable President de la Generalitat D. Juanfran Pérez.
De nuevo la salud me falló a finales de 2018 y tuve que buscar cambios y soluciones personales que me distanciaron de todo aquello, que paso a ser poco más que un bello recuerdo.
El nuevo Benidorm Cuenta
Y de verdad era bello el recuerdo, tanto como para especular con Carlos Ferrer la posibilidad de realizar una nueva antología. Entonces, Mª Ángeles Vergara, que ultimaba preparativos para realizar una presentación en la Biblioteca de Benidorm de su novela Ella me quiso a mí, me preguntó a finales de 2025 si había ejemplares disponibles. No, no quedaba ni uno. Hablamos entonces de la posibilidad de poner de acuerdo a una mayoría de los autores para hacer una reimpresión de unos 200 ejemplares. Busqué teléfonos, contactos en whatsapp… obtuve el consenso y la ayuda de la Asociación L’Ecole de Benidorm y la semana pasada llegaron a mi despacho, tan bonitos, tersos y aromáticos. El perspicaz lector notará que en la reimpresión se han recortado las solapas de las tapas y se ha utilizado un acabado mate.
Y de nuevo el contacto con los autores, la búsqueda de la maqueta, su adaptación, hurgar en carpetas, encontrar fotografías, la revivificación de experiencias y recuerdos, de sensaciones… posiblemente nos conduzca sin prisa, pero sin remisión, a un nuevo Benidorm Cuenta. El proyecto está andando, aunque todavía no está cerrado el elenco de autores ni el nombre de la antología. ¿Puede el conspicuo lector ofrece alguna idea?
Me alegro de que los Encuentros con el autor de Mari Ángeles Vergara haya hecho de inicio para la reedición. Me llena de satisfacción porque yo me pregunté si tenía libros para vender de esta libro en los Encuentros.Si, coincido con tu amada Charo que eres muy resolutivo. En menos de dos meses reeditado