
El Día Mundial de las Librerías se celebra el 11 de noviembre para reivindicar su valor cultural y social como espacios de encuentro, promover la lectura y apoyar al comercio de proximidad. La fecha fue impulsada en 2011 por la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL), bajo el propósito de dignificar la labor de los libreros, contrarrestar el auge del comercio digital y consolidarse anualmente con actividades especiales y descuentos en los distintos comercios.
Lo de los “días mundiales” tiene su aquel. Parece que solo un día al año aquello que queremos destacar cobra verdadera importancia. Al Día de las Librerías le ocurre lo mismo. Y, en realidad, su celebración debería extenderse a todos los días del año.
Porque, ¿qué es una librería sino un lugar mágico donde encontrar sueños y emociones?
Un espacio donde la magia nos transporta a países remotos o a paraísos cercanos; donde podemos emocionarnos, sufrir, aprender y amar las vidas y los personajes que se esconden entre las páginas de los libros que habitan allí, esperando ser llevados a casa. Esperando ser parte de nuestras vidas.
Un libro es un balcón abierto al mundo. A través de él aprendemos a leer, a imaginar, a seguir creciendo cada día. Con los libros disfrutamos de nuevos conocimientos y nos descubrimos un poco más libres.
Para muchos de nosotros sería inconcebible la vida sin un libro entre las manos, sin ese olor que se desprende de sus páginas -qué queréis, soy de papel-. Es cierto que hay otras formas de lectura, pero ninguna logra igualar esa experiencia.

Me emociona ver una librería que resiste, que no baja la persiana, que mantiene vivo el espíritu de llevar la magia cerca de ti. Me emocionan las personas que, contra viento y marea, siguen al frente para aconsejarnos lecturas, para acompañarnos en el descubrimiento de nuevas voces y narradores. Sin duda, el equipo perfecto: autores, libreros, bibliotecas, asociaciones, talleres, clubes de lectura…

Por eso es tan importante nuestro apoyo: el de los lectores hacia el comercio local y nuestras librerías, que siguen siendo parte esencial del tejido que da vida a nuestros pueblos y a nuestras calles.
Desde Antaviana te invitamos a visitar las librerías, a escuchar a quienes saben y te aconsejan, a llevarte a casa un libro y dejarte llevar por sus historias. Será una preciosa manera de celebrar el día… y de convertirlo en algo cotidiano.