La ciudad fue lugar de encuentro de la intelectualidad del momento

Hola blogueros, hace un par de meses os hablaba de dos presidentes colombianos que se dieron cita en nuestra ciudad para firmar un acuerdo de concordia que había de llevar la paz a su país: “El Pacto de Benidorm”, uno de ellos, Laureano Gómez residió durante un tiempo en Benidorm. Hoy os quiero hablar de otro presidente de un estado caribeño, Juan Emilio Bosch Gaviño, un destacado y prolífico escritor, historiador y político dominicano muy amado por su pueblo, quien vivió durante año y medio en un chalet del Rincón de Loix. ¿Y cómo un político y presidente de reconocida línea liberal y progresista, de izquierda y revolucionario, según rezaba su partido, pudo hallar refugio en España durante el gobierno de Franco? ¿Por qué eligió Benidorm como lugar de residencia? ¿Qué ocurrió después de aquellos años de exilio? No os lo pongo más difícil y enseguida paso a resolver vuestras dudas ¿Os apetece el plan? Bien. ¡Pues acompañadme!.

El pueblo adoraba a Bosch, a la muerte de “El Chivo” o “El Chapitas”, como también se conocía al dictador Trujillo por su afición a poner medallas a todo el mundo, ajusticiado en una emboscada que le tendieron en la carretera Santo Domingo- San Cristóbal la noche del 30 de mayo de 1961, Juan Bosch, líder del PRD, Partido Revolucionario Dominicano, regresó a la isla: ¡Después de pasar 23 años en el exilio! Salió elegido presidente de la República Dominicana en las elecciones que tuvieron lugar un año después de su regreso, en 1962, con el respaldo de una amplia mayoría, el 59´53 por ciento, siendo envestido como tal en el 1963 y, tras un breve gobierno, de tan sólo 7 meses, pues la oligarquía isleña trujillista junto a la Iglesia católica y apoyados por los Estados Unidos, bajo el mandato del entonces presidente de EEUU, Lyndon B. Johnson – desembarcaron 42.000 marines que ocasionaron miles de muertos en la isla-, dieron un golpe de estado y el Presidente Bosch tuvo que abandonar de nuevo el país.
Juan Emilio Bosch Gaviño pasó media vida dando tumbos por el mundo, conociendo a personalidades curiosas del ámbito de la política, a escritores, historiadores, músicos y artistas en general, afianzando amistades con reconocidos progresistas a nivel mundial. Era persona muy entrañable y querida por todos. A Benidorm llegó en el 1966, ciudad donde se sintió muy a gusto, “en aquel hermoso lugar”, que dijo su Excelencia como dedicatoria en uno de sus libros más famosos que escribió entonces, época que, según los entendidos, fue la más fructífera del escritor e historiador. Aquí, en nuestra ciudad, escribiría sus cinco obras más reconocidas internacionalmente.
“Junto a la reja de mi blanca celda,
el mar despeina su melena azul,
veo como se alza la gaviota y vuela,
como afanosa de volverse luz.”
Criolla de Juan Bosch, La Gaviota.
Juan Bosch nació el año 1909 en Santo Domingo, hijo del español José Bosch Subirats, natural de Tortosa, Tarragona, y de Ángela Gaviño Costales, portorriqueña de madre gallega. Desde muy joven luchó contra la dictadura de Trujillo, por lo que estuvo preso en la famosa Torre del Homenaje, donde conoció al músico Julio Gautreaux con el que compuso una criolla muy famosa en la isla, “La gaviota”.

En el 1937 se refugia en Puerto Rico pues alguien le ha informado que “El chivo” quiere nombrarle diputado para neutralizarlo. Un año después se establece en Cuba donde colabora con el Partido Revolucionario Cubano y crea el PRD, Partido Revolucionario Dominicano, es aquí donde conoce a su segunda esposa: Carmen Quidiello.
Tras la muerte de Trujillo, Bosch regresa a su país. Su pueblo le quiere y le elige como presidente, aunque su gobierno será breve como ya hemos dicho, tan sólo 7 meses, los EEUU temen que La República Dominicana se convierta en otra Cuba, así que tiene que partir de nuevo para el exilio.

Aunque parezca extraño, es un coronel falangista amigo suyo, Enrique Herrera Marín – oficial que estuvo en el frente ruso con la División Azul y vinculado con la triple A Argentina-, quien intercede por él para darle refugio en nuestro país. En Benidorm vivió durante año y medio en un chalet situado en la Playa de Levante, a la altura del Rincón de Loix, vivienda que pertenecía al Coronel Herrera. Aquí se sintió cómodo y seguro, y aquí escribirá cinco de sus obras más conocidas:
-De Cristóbal Colón a Fidel Castro, el Caribe: frontera imperial.
-Pentagonismo, sustituto del imperialismo.
-Las clases sociales en República Dominicana.
-Breve historia de la oligarquía.
-La pequeña burguesía dominicana.

¡¡¡Gabriel García Márquez estuvo en Benidorm!!!
En su residencia recibía a otros exiliados dominicanos, y a muchos amigos, de tantos como tenía repartidos por el mundo, también a personalidades de la cultura que llegaban a visitarle. En una ocasión, nos recuerda el historiador Euclides Gutiérrez, llegó un joven colombiano a entrevistarse con Bosch:
-Buenos días. ¿Cómo se siente maestro? – le preguntó.
-Muy bien, ¿y usted por qué me dice maestro?
-Yo soy Gabriel García Márquez, su alumno, que se sentaba en la primera fila cuando usted ofreció esa conferencia magistral titulada, “Apuntes sobre el arte de escribir cuentos”, en Caracas, en 1959.
De esta manera volvieron a encontrarse los dos grandes escritores -uno de ellos sería Premio Nobel de Literatura 16 años después- y charlaron en franca y distendida armonía.
También fue en Benidorm donde el expresidente decide cambiar las siglas a su partido político, PRD, piensa que la palabra “Revolucionario” había degenerado y perdido la esencia real, en realidad dicha palabra asustaba a la gente, y la sustituye por la de “Liberal”, de esta manera nace el PLD. Con estas siglas se presenta a las elecciones de su país en 1978, 1982, 1986 y 1990, vence en estas últimas, pero es víctima de un fraude electoral maquinado por el entonces presidente Joaquín Balaguer, otro Tirano Banderas, su eterno contrincante.

Mientras trabajo en este articulo me sorprendo observando una foto de Bosch, él, un hombre alto y elegante, de traje, de cabello blanco e impoluto, sentado en un lado del sofá junto a “la mecedora de la abuela”, John Fitzgerald Kennedy que departe con él. me parece una escena entrañable, que nadie debería corromper, los dos se sienten cómodos igual que dos viejos camaradas que, tras mucho tiempo sin verse, se alegran de encontrarse de nuevo y charlan de forma distendida sobre sus vidas, sobre la deriva de éstas, sobre ese océano que los separó y que vuelve a unirlos ¡Qué buenos gobernantes hubiesen sido los dos! Pero siempre existen oscuros intereses, egoístas, zafios, que les impidieron demostrar al mundo que no deben servirse otros intereses que los del progreso, la humildad, la honradez, la humanidad: los buenos y nobles valores. El mundo entonces necesitaba, y sigue necesitando, hombres como ellos. A Kennedy lo asesinaron a temprana edad, probablemente el mismo servicio de inteligencia de su país, no les interesaba que detuviese la maquinaria de guerra en el Vietnam, le acusaban también de no haber frenado a tiempo la revolución cubana, ahora tenían al enemigo frente a sus casas. El comunismo, ese monstruo que aterroriza al mundo, el miedo, siempre el miedo, si no existiese habría que inventarlo, es el que mantiene a un pueblo fácilmente dominado.
El mismo que mantuvo a Juan Bosch alejado del poder. Progresista, liberal, revolucionario, de todo ello le acusaban, mientras el pueblo lo amaba ellos lo temían, la oligarquía dominicana, la banca, así como los Estados Unidos quienes, una vez muerto Kennedy, no querían más experimentos, debían evitar que proliferase el ejemplo de la revolución cubana en el Caribe. ¡El miedo: que fácil es sembrarlo y que mala cosecha trae!

Juan Bosch fue un político muy querido por su pueblo, un pueblo muy sufrido y castigado al que él quiso ayudar, nunca trató de imponerles una dictadura, bajo éstas vivieron durante muchos años, únicamente pretendía liberar a los suyos de su eterna esclavitud. Para los dominicanos, Juan Bosch sigue siendo un “Padre de la Patria”, un intelectual y persona cercana que siempre fue con el corazón por delante y cultivo la amistad de todos los que supieron llegar a él. Falleció de causas naturales el 1 de noviembre de 2001, a los 92 años de edad en su querido Santo Domingo.
Luna de miel en Santo Domingo
Quiero dar las gracias a María José Balaguer y a Antonio Magraner por la información que me han proporcionado. Ellos -nos contaban un día en amena charla-, viajaron en una ocasión a la República Dominicana y, recordaban divertidos, cuando en la aduana, revisando los guardias isleños los pasaportes vieron el apellido de María José, Balaguer, como el de su presidente, entonces le preguntaron si eran familia del Doctor Balaguer -el título de Doctor lo utilizan muchos países Latinoamericanos como referencia a persona de relevancia, en este caso a su propio presidente-, “por supuesto”, dijo ella, y no mentía a nadie, pues su padre era en realidad Doctor en Medicina, el Doctor Balaguer: a partir de ahí todo fueron reverencias y saludos, se le abrió a la pareja todas las puertas y se les tendió la alfombra roja. Ese fue un episodio divertido, recuerdan ellos.
El Gobierno de la República Dominicana donó en el 2014 la colección completa de las obras de Juan Bosch en edición noble al Ayuntamiento de Benidorm, siendo alcalde Agustín Navarro, quien se comprometió a encontrar la casa donde vivió el escritor y político, misión imposible, pues es casi seguro que ésta se halla bajo una torre de apartamentos.

Aquel fue otro tiempo, una época de grandes hombres: John F. Kennedy, Martin Luther King, John Lennon, Mahatma Gandhi, Nelson Mandela, Juan Bosch, y tantos otros héroes de un mundo extinto, grandes hombres rodeados de personajillos de bajos instintos, oscuros bichejos sin sentimientos obcecados con el poder y la gloria, un tiempo lejano, el tiempo de la guerra fría donde imperaba el miedo y el sometimiento, era otro tiempo, si… o tal vez no, quizá no haya cambiado tanto el mundo, el miedo es el mismo, sólo cambian los gobernantes
“Indecible anhelo de tender las alas,
del ave grácil que se eleva así,
desentumirlas, levantar el vuelo,
cruzar los aires y llegar a ti.”
Criolla “La gaviota”, de Juan Bosch
*Obra consultada: “VP Valencia”, Juan Bosch: La revolución volvió desde Benidorm”; en el diario digital, La Marina Plaza, El productivo exilio del expresidente dominicano Juan Bosch en Benidorm”, y diario “Información”, Don Juan Bosch en Benidorm”.