
Hola blogueros, se nos acaba el 2025 y un año nuevo está a punto de abrirnos las puertas, este es un buen momento para reflexionar sobre todo lo que nos ha dejado el año viejo y comenzar a hacer proyectos para aquel que comienza a alborear, “the new year resolutions”, como dicen los británicos. Las fiestas de Nochevieja y Año Nuevo están encima, las recibiremos con entusiasmo y alegría, es la festividad más celebrada del año, precisamente porque es el cambio a uno nuevo y encierra ese misterio y emoción que a todos implica.
Salud amigos, brindemos por el año nuevo
Ya estamos metidos en faena de nuevo a punto de celebrar la Nochevieja y de recibir a 2026 me he empezado a plantear qué tema iba a abordar en el último artículo del año y entonces me iban surgiendo preguntas: ¿Cuál es el origen de estas celebraciones? ¿Quién fue el primero en estructurar nuestro calendario actual? ¿Quién decidió que el año comenzase el 1 de enero? ¿Por qué comenzamos el año comiendo las 12 uvas, “las uvas de la suerte”? ¿Cómo celebran en otros países la entrada del año nuevo? ¿Por qué brindamos deseándonos salud? Uffffhhhh, cuántas preguntas, ¿verdad?, bien, pues preparad vuestra copa de cava, serpentina, matasuegras, gorrito, gafas con bigote y las 12 uvas de rigor y pongámonos al día.
La verdad es que es un regalo comenzar el último artículo de 2025 imaginando la gran fiesta que los babilonios podrían haber montado en los legendarios Jardines Colgantes de Babilonia para celebrar el Año Nuevo al no existir detalles sobre cómo lo hacían. Lo cierto es que el registro más antiguo de una celebración de Año Nuevo data de hace más de 4000 años y pertenece a los antiguos babilonios.

Unos miles de años más tarde, los romanos en principio comenzaban el año en marzo, sin embargo fue en el año 46 a. C. cuando Julio César introdujo un calendario como el actual, “calendario Juliano”. El buen emperador consultó a astrónomos y matemáticos, agoreros y demás lumbreras que decidieron añadir 90 días más al año, de modo que éste tuviera 365 días, ellos decidieron que el año comenzase el primer día de enero, honrando de esta manera al dios Jano, o Janus, el dios de este mes, un peculiar dios de dos cabezas -bifronte-, las dos barbadas, una, la de un hombre de cierta edad que mira al pasado, séase, al año que se va, la otra, la de un hombre joven que mira con ilusión al año nuevo, simbolizando el futuro. Los romanos tenían la costumbre de comenzar el año decorando las casas con ramas de laurel y comiendo dulces- recordad nuestras uvas-, de esta manera se intercambiaban dátiles, higos y miel para desearse un año dulce y fructífero ¡Qué buena gente estos romanos!
Tradiciones y fetichismo
Existe mucho fetichismo entorno al ritual, métodos, costumbres, así como prendas de vestir que han de traernos buena suerte y fortuna en el año venidero, los españoles, queramos o no, somos muy supersticiosos, una de estas tradiciones es la de las 12 “uvas de la suerte” como comúnmente se las conoce pero, ¿de dónde viene esta costumbre? Dicen que comenzó a finales del siglo XIX como una especie de mofa por la costumbre de los franceses de beber champán en estas ocasiones, pero que realmente se popularizó en la nochevieja del 1909 al 1910, cuando unos viticultores alicantinos con gran excedente de uva, pues la cosecha había sido extraordinaria ese año, decidieron venderla en pequeños paquetitos de 12 como “las uvas de la fortuna”, para que ésta acompañase a sus vecinos al comerlas con las 12 campanadas de esa famosa noche, una por cada mes del año. Aquella idea tuvo una gran aceptación, la fortuna estaba asegurada -por lo menos para ellos-, por lo que, en los años siguientes, tal costumbre se fue extendiendo por todo el país adquiriendo notoria seriedad y hábito, convirtiéndose así en una popular tradición que al día de hoy seguimos compartiendo todos los españoles.

En otros países, como es el caso de Panamá, Ecuador y Argentina, la noche del 31 la celebran quemando muñecos pues estos simbolizan todo lo negativo del año que se va; en Italia reciben el nuevo año comiendo lentejas; en Brasil visten de blanco y hacen ofrendas al mar; en Puerto Rico y Uruguay tiran agua a la calle para purificar y ahuyentar lo malo; en Japón escuchan 108 campanadas para purificarse y alejar los malos espíritus; en Grecia cuelgan cebollas en la puerta y despiertan a los hijos golpeándoles suavemente con ellas, esto resulta por lo menos divertido, aunque no sé la gracia que le hará a los niños; también es curioso el caso de Dinamarca, donde saltan desde las sillas y rompen platos contra las puertas de los amigos.
Otra curiosa costumbre en esta noche es la del brindis, muy arraigada entre las gentes que compartimos alegría y cariño, así como la afición a vinos y espirituosos, debemos saber que ésta es también una costumbre que procede de la antigua Roma, donde eran muy habituales los asesinatos con veneno, por lo que, para mostrar mayor confianza entre los amigos se compartía el vino y se chocaban las copas con efusión, demostrando así que éstas no estaban envenenadas. El cristianismo utilizó el brindis como símbolo de buena suerte pues pensaban que el ruido de las copas al chocar alejaba al diablo.

También dicen que, en tal ocasión, dar una vuelta alrededor de la manzana con una maleta asegura un año nuevo lleno de viajes, o que poner dinero en los zapatos trae prosperidad económica, o que introducir un anillo dentro de la copa de cava al brindar nos reportará igualmente salud, dinero y amor. Otro mito importante dentro de los incluidos en esta noche mágica es el de la ropa interior, apuntadlo y no olvidéis que ésta ha de ser color rojo, siendo así, el éxito en el nuevo año estará asegurado.

Nosotros, en Benidorm, esta noche la celebraremos con el clásico cotillón en la Avenida Bilbao de la Playa de Levante con dj y animación para recibir el año, castillo de fuegos artificiales y fiesta hasta las tantas de la madrugada. Existen más opciones, además del cotillón de la Calle Bilbao, como la famosa Gala de Nochevieja en el Benidorm Palace con cena de cotillón y actuaciones de importantes artistas, así como las fiestas organizadas en diferentes discotecas de la ciudad como la KU Benidorm.

Ahora sólo me resta brindar con vosotros, chin- chin, con completa tranquilidad, eso sí, aquí no hay venenos ni cosas raras, sólo alegría y cariño, y desearos un feliz año nuevo a todos:
¡Felicidad, salud, amor y fortuna para todos, mis queridos blogueros!
Obra consultada: “Life in Benidorm”, “Integra. Regmurcia digital”, “CÑÑ Mundo”, “El Rincón de Monasterio”, “El Ciruelo.com”, “IA de Google”
Curioso tbm, que la iniciativa de las Uvas fuese de un Alicantino🤔😆Feliz fin y entrada de año primo🎉
FELIZ AÑO NUEVO Como siempre me ha gustado y entretenido tu blog. Gracias A migo muy querido!!!