
No es nada fácil distinguir entre la pasión física y el amor, y más difícil aún es saber detectar el amor real.
Dicen, “que el tren del amor verdadero pasa una vez por tu vida”. Habrá personas que nunca vieron en su vida ni de cerca un tren tan especial. Para quienes sí lo han visto y se han subido a él, saben que el amor verdadero es ese que te enciende el corazón y llena el alma muchos años después de haber gozado de sus momentos álgidos y pasionales, mucho después del orgasmo.
Si tú eres uno de esos agraciados o agraciadas te envío mi sincera felicitación.

