
En las cosas del amor poco o nada mandamos, ¿pero a quién no le gustaría, pedir a la » lámpara de los deseos», que nos trajese a ese amor tan imaginado, tan soñado, ta venerado?
Yo lo hice, a través de mi versadora pluma, y este fue el resultado.


.

En las cosas del amor poco o nada mandamos, ¿pero a quién no le gustaría, pedir a la » lámpara de los deseos», que nos trajese a ese amor tan imaginado, tan soñado, ta venerado?
Yo lo hice, a través de mi versadora pluma, y este fue el resultado.

