
Una sociedad secreta de mujeres en Benidorm
Siempre me ha intrigado e interesado todo lo que concierne a las Sociedades Secretas, todo ese halo de solemnidad y misterio que las envuelve, sus reglas, sus propósitos y determinaciones. Los masones irrumpieron en España en el siglo XIX con la invasión napoleónica, y no tardaron las distintas logias en ganar adeptos, la más importante el Grande Oriente. Unos dicen que la masonería la introdujeron los franceses, otros que los británicos, de hecho, existen dos tipos de ritual: el francés y el escocés. También fueron y, son importantes, algunas todavía perviven, la logia de Carbonarios, La Sociedad del Anillo, La Garduña, Los Comuneros, Los Rosacruces, entre otros. Todos conocidos como “Hijos de la Viuda”. Surgieron igualmente muchas sociedades locales cuyos miembros perseguían algún tipo de interés con tales relaciones e influencias, bien de apoyo económico o político y, por supuesto, de crecimiento personal, tal es el fin de toda Sociedad desde que se inicia al neófito tras una serie de pruebas y se le revelan importantes misterios de la Humanidad que lo unen al grupo. Se reúnen con frecuencia en algún lugar apartado de la población, con el máximo secreto y hermetismo posible, en las conocidas Asambleas o Tenidas.
Todo muy curioso, así es, y, cuando he dicho que siguen existiendo es porque tengo la certeza de que así es, pues yo he conocido y conozco personalmente a uno de los miembros, miembra debería decir en este caso, pero suena fatal, pues se trata de una mujer, una mujer que pertenece a una Sociedad Secreta de Mujeres que viven en nuestra ciudad, conviven y trabajan con nosotros, compran en el mismo supermercado, y toman copas en los mismos pubs que nosotros.
Es sorprendente esta vida, qué duda cabe; ella misma me habló de sus principios y estatutos. Al principio, mientras la escuchaba me decía: “madre mía que mal está la muchacha, ¿cuántas cervezas se habrá tomado?”, y también, “ha fumado de la mala, seguro, que daño hicieron los 80”, pero poco a poco me fue convenciendo. Me contó muchísimos detalles de los comienzos de aquella Sociedad que se creó en el año 86, en nuestra ciudad, cuando apenas eran unas niñas con muchas carencias educativas en el terreno sexual y necesitaban desesperadamente información en una sociedad todavía muy mojigata y cerrada. Ahora son 18 mujeres, entre casadas, divorciadas y solteras, alguna viuda, no aceptan más integrantes desde el año 90. La idea fermentó en una charla que tuvieron dos amigas de 16 años, tenían las mismas dudas e inquietudes, las mismas deficiencias en educación sexual. Necesitaban esa unidad y seguridad, esa fuerza que da el hermanamiento del grupo, la integración y disolución en él, decían: “los chicos se organizan mejor que nosotras, para juntarse y salir, para ver el futbol y viajar, hablan con plena libertad mientras, las chicas, siempre estamos tirándonos piedras a nuestro propio tejado, en lugar de protegernos entre nosotras”, a su grito de auxilio se unieron más amigas en la misma situación, no tenían información alguna sobre métodos anticonceptivos, enfermedades venéreas, las funciones de su cuerpo, muchas apenas sí sabían lo básico sobre menstruación y el acto sexual.

Decidió ir una delegación a una visita con “una ginecóloga” de Alicante, no se fiaban del ginecólogo del pueblo, un hombre, el mismo que atendía a sus madres y abuelas, por lo que no les merecía gran confianza. Aquella doctora si era una profesional- me dijo-, era joven, le hizo gracia la visita de aquellas valientes muchachas, aplaudió su interés, les explicó con sumo gusto y detalle el funcionamiento de sus cuerpos, el de los chicos y de todos los métodos anticonceptivos, dijo que no permitiesen las penetrasen sin preservativo, ni confiasen en la marcha atrás, la mayoría de embarazos no deseados se originaban así. Acudieron a la consulta de la buena doctora en varias ocasiones, aquella mujer era un cielo y tenía mucha paciencia y tacto con ellas.
Fueron las primeras en conocerse y en tomar píldoras anticonceptivas. Creo que en pocas ocasiones han sido tan útiles este tipo de Sociedades.
En un principio se hicieron llamar Alfa, pero unos años después, en el 98, apareció una serie de dibujos animados muy divertidos con unas chicas poderosísimas como protagonistas, se llamaban “Las Chicas Power”, les hizo gracia y adoptaron ese nombre. Tienen una directiva que se renueva cada dos años por votación, son las que se encargan de poner fecha a las asambleas y de comprar lo necesario para éstas, también de que se cumplan las normas, entre las que destaco como más importantes:
- No revelar a nadie quienes son, prohibido utilizar sus nombres, cada una ha elegido el nombre de una estrella.
- No revelar el sitio de reunión. Donde no puede asistir nadie, claro está, que no pertenezca a la Sociedad.
- Nunca criticar lo que hacen las demás. Importante.
- Lo que se habla allí, allí se queda.
- Prohibido usar móvil durante las asambleas. Lo primero que hacen cuando llegan a su lugar de encuentro es apagarlo y meterlo en una caja junto a los de las demás.
Desde hace unos años se reúnen cada cierto tiempo, durante un fin de semana, en una gran casa de campo de las afueras, con piscina y todo tipo de comodidades, allí mantienen largas charlas, se cuentan sus problemas, las demás opinan y aportan consejos para solventarlos, hablan sobre problemas de actualidad, los debaten, también escuchan música, bailan, ven películas, disfrutan de la piscina y del sol, se toman alguna copita, ríen mucho y, sobre todo, se relajan y tratan de ser ellas mismas, olvidándose de la familia y del trabajo, de las reglas que marca la sociedad, lo cual no deja de ser una buena terapia para la vida. Ah, olvidaba decir que no se puede hablar durante las asambleas del marido, del novio o de los niños. Importante.

También organizan viajes, lo que no es fácil, dada la cantidad de miembros que son; entre otros lugares han estado en Andorra, Italia y Budapest y, seguro que han sido unas aventuras divertidísimas y sabrosas, me alegro mucho, pero toda curiosidad tiene un límite.
“Somos muy dispares- recuerdo que me dijo-, pero la finalidad es siempre la misma, si tú te tiras yo te aguanto para que no caigas.”
Me proporcionó información, mucha información, detalles esclarecedores que me asombraron, entonces supe que era verdad: la Sociedad existe, está viva, tan viva como siempre lo estuvo. Me alegro de que estén ahí, que desde su retiro arreglen el mundo, me siento mucho mejor.
Podría contaros algún detalle más sobre las Power, vivencias, pensamientos, anécdotas curiosas, pero mi espacio es limitado en este medio, así que dejo estar el tema por hoy para correr un misterioso y tupido velo a todo este secretismo, a ese cariño y amistad que se prodigan, fidelidad y entrega, entusiasmo y unión: LUZ.
Les gusta llamarse “Las Chicas Power”, como las heroínas de una serie de dibujos animados, en realidad es lo que son: unas heroínas. Me siento orgulloso de conocer una parte de ese firmamento.
Muchas gracias a las todas las estrellas, seguid siempre ahí: un beso grande.
Muy interesante