
La vida de los pueblos no se determina únicamente a golpe de acuerdo plenario y de ordenanza. La población, conjunto vivo e informe, cambia a su gusto los nombres y las costumbres locales. Una joven calpina, soltera y embarazada, en los años 20 vino a Benidorm, para vivir con su amante y, conocida como María la Calpina, dio origen al topónimo Plaza del Calpí (oficialmente Plaza de la Constitución).

Los locos años 20 del siglo XX
Aunque nací en Benidorm, mi madre era calpina, como lo es mi amada Charo, así que el cariño a Calpe me brota fuerte. Podría contar paseos estupendos por Calpe, por Toix, Oltá, la Cometa, las Salinas y, desde luego, el Peñón de Ifach… que para mí debiera pronunciarse Ifac, como los apellidos Farach o Bosch, aunque a más de uno le parezca horrible cómo suena eso para los angloparlantes y prefiera pronunciarlo Ifach, con “ch”, sin querer atender a cómo en ese caso la grafía correcta sería Peñón de Ifaig y no de Ifach (como vemos en Puig Campana o en muchos textos históricos Elig por Elx).

La historia de la Plaza del Calpí nos traslada a Calpe, donde en el año 1908 o 1909 nace María Ferrer Perles, conocida por María Cutxarrato, en una familia de pescadores. Tenía varios hermanos, incluyendo a Pepa Cutxarrato, cuya nieta Pepa recibió el premio al mérito empresarial 9 de Octubre en 2024 por parte del Ayuntamiento de Calpe. En su academia de baile, daba clases el que fuera nuestro vecino Pedro “Martí” Martínez, esposo de la afamada tránsfuga Maruja Sánchez, que también tenían su propia academia en Benidorm.
Pareja prolífica
María Ferrer se casó (o simplemente se unió) con el benidormer Agustín Berenguer Lloret, conocido como Gostí Colom, un hombre bien grande, de oficio pescador. Aunque la familia creía que ambos, contrariando la costumbre, se casaron en Benidorm, lo cierto es que no consta el matrimonio en el libro parroquial. La inscripción del bautismo de su primera hija Agustina Berenguer Ferrer, el 14 de diciembre de 1925, apunta a un embarazo temprano de María, que tendría entonces 16 o 17 años. La madrina de Bautismo de Agustina fue María Josefa Ferrer Perles (Pepa Cutxarrato), hermana de María, según acta de Bautismo de 17-12-1925, de la parroquia de Benidorm.

María con su hija Paquita
Gostí era anticlerical y participó en los daños causados a la Iglesia de San Jaime y Santa Ana de Benidorm, durante la Guerra Civil, hechos por los que fue represaliado y tuvo que pagar con prisión, según me cuenta su nieto.
Sin embargo, el carácter de Gostí era bastante pacífico comparado con el genio proverbialmente iracundo de María Cutxarrato, dada a encenderse y gritar. El matrimonio, no obstante, se llevaba bien y tuvieron cuatro hijas y un hijo: Agustina, Clara, María, Paquita y Juan. Todos ellos tuvieron descendencia.

María con sus cuatro hijas
Gostí Colom y María Cutxarrato pasan a ser llamados en Benidorm como Gostí el Calpí y María la Calpina. Gostí pierde por tanto su apodo familiar y curiosamente lo mismo le ocurrió a su hermano Pepe Colom, que pasó a llamarse Pepe Putxera, perdiéndose totalmente el apodo Colom en Benidorm. Todos los descendientes de Gostí y María serán conocidos como “els Calpins” hasta el presente día.
Juan abre “El Calpí”
Juan el Calpí abrió el Bar El Calpí en los años 60 en la Plaza de la Constitución, entonces llamada del Mercado, con su mujer Carmen González Pérez, y con el hermano de esta, Paco el Barquillero. Era conocido el Bar Calpí por las tapas, los bollos a la paleta, por la fritura de pescado y por los arroces. Carmen tenía buena mano para la cocina y Juan buen talante y buen trato, como su padre Gostí, y todo el mundo lo quería. El bar se encontraba cerca del Ayuntamiento y era frecuentado por los políticos locales. Animados por su éxito, reconstruyeron el edificio y abrieron el Hostal Calpí (hoy Hotel Queens).
Juan y Carmen, junto a amigos como Miquel Rosera, y con la ayuda del Ayuntamiento, fueron promotores de la recuperación de la Festa de la Carxofa, que se sigue celebrando en la plaza cada año.
Sin embargo, Paco el Barquillero vendió su participación en el negocio a unos inversores, lo que condujo a que Juan y Carmen vendieran su parte un año después. Juan y Carmen pasaron a llevar el quiosco de la Piscina Municipal en el recién estrenado Polideportivo de Foietes. Por su parte, Paco “el Barquillero” montó un restaurante en una casa enfrente de Continente, hoy Carrefour, donde se encuentra el Centro de Formación del Bulevar, popularmente “Barquillero”.
Pedro el Calpí, hijo de Agustina, convivió muchos años con su abuela María la Calpina, y recuerda que la familia iba a menudo a Calpe, a comer con los Cutxarratos, pescado siempre. María tenía más relación con su hermana Pepa Cutxarrato. La familia de Calpe también venía a la casa de Els Calpins en Benidorm, una casa muy grande, de seis dormitorios en la calle de la Biga.
María hablaba valenciano y alquilaba habitaciones de su casa, a veces a madrileños, y comenzaba a hablarles en valenciano y, al ver que no la entendían, trataba de hablar castellano, pero lo hablaba mal y le acababa pidiendo ayuda a su nieto Pedro.
Al morir María, hace 50 años, vendieron la casa al Ayuntamiento, que construyó allí el Casal del Fester “Diego Cano Enguera”, donde las fiestas de Benidorm tienen su centro neurálgico y emocional. Es curioso pensar que donde se diserta sobre el sentido de la vida y se toman decisiones sobre el programa festero, María la Calpina estaba cambiando pañales hace casi 100 años.

La mujeres tejiendo en Tomás Ortuno
María era severa con las hijas. Si ellas se iban a bailar, la madre iba detrás. Las tenía por regla general a recaudo dentro de casa y tejiendo redes en la calle Tomás Ortuño, hasta que se fueron casando. Mientras vivió la abuela, la familia solía juntarse a comer todos los domingos.

Cumpleaños en el bar
Gostí y Maria tenían buen saque comiendo y a Gostí le pasó factura el exceso y quedo paralizado de medio cuerpo. Finalmente falleció en 1971 a los 66 años de edad. María la Calpina falleció en junio de 1975 también con 66 años. Ambos están enterrados en el mismo nicho en el cementerio Sant Jaume de Benidorm.
Su hija Agustina, la mayor, se casó con un panadero de Alfaz del Pi, Francisco “el Polinari”. Montaron una tienda y luego una panadería cerca del cuartel de la Guardia Civil, que después vendieron a la familia del rejoneador Ginés Cartagena, donde su madre despachaba el pan. Más tarde abrieron la panadería Virgen del Sufragio en 1973, muy popular en Benidorm y que en los días de fiestas trabajaba exclusivamente para las peñas.
Este ha sido nuestro paseo por la Plaza del Calpí y esa historia viva de Benidorm, Calpe y Finestrat, sus lugares y sus recuerdos, que el tiempo sumerge en brumas y desdibuja.
Muy interesante, un buen trabajo bro, haciendo resaltar también nuestras raices calpinas 😊😊
Gracias. Un abrazo.
Me gusta ese sabor de la terreta tan bien hilado