
En el verano de 1977, cuando Benidorm aún era un puñado de torres solitarias rodeadas de bancales dormidos, el Mediterráneo se extendía como un espejo azul, vecinos de diversos pueblos de la comarca observamos el inusual movimiento de unas luces que sobrevolaban nuestros cielos. No eran aviones. Tampoco estrellas fugaces. Tampoco alucinaciones, como se constataría años después. “Encuentros en la Tercera Fase”, obra maestra del cine de ciencia ficción, con la que Esteven Spilberg, durante la década de los años 70, nos hizo mirar hacia otros mundos desde la óptica de la espiritualidad, la ciencia, la tecnología… y también el misterio.
El verano de 1977 llegó con olor a sal y a jazmín. Benidorm aún no era un bosque de cristal, sino un puñado de torres solitarias que miraban al mar como centinelas del futuro. Desde la terraza del primer rascacielos de la bahía de Levante, el Mediterráneo se extendía como una sábana azul sin costuras, y detrás, el Puig Campana guardaba silencio, como si supiera un secreto que los hombres aún no podían nombrar.

Aquella noche, el aire estaba lleno de promesas. En el cine de verano, bajo un cielo de agosto, se estrenaba Encuentros en la Tercera Fase. Spielberg hablaba de luces que descendían del cielo, de un lenguaje de cinco notas -re, mi, do, do, sol- capaz de tender un puente entre mundos. Nadie podía imaginar que, más allá de la pantalla, esas mismas luces ya estaban danzando sobre nuestras cabezas.
Mis padres solían subir conmigo al Castillo de Confrides. Decían que desde allí se veía el alma del cielo. Los vecinos llegaban con prismáticos y termos de café, envueltos en mantas, aguardando el momento en que algo se encendiera en la oscuridad. Y se encendía.

Primero, una luz detrás de la isla. Luego otra, suspendida sobre el mar, moviéndose con inteligencia, como si supiera que la mirábamos. No hacía ruido, no dejaba rastro. Solo flotaba, como un pensamiento luminoso que el universo dejaba caer por descuido.
Mi padre, que había servido en la base de Aitana, murmuraba que eran señales. Mi madre, más prudente, decía que eran pruebas. Yo solo sabía que no era imaginación. Las luces se movían con propósito, obedeciendo una coreografía invisible.
Esa noche, al salir del cine, mi padre dijo en voz baja: “Nos la han robado”.
Y todos supimos a qué se refería. La historia que Spielberg contaba era la nuestra. Lo que el mundo veía como ciencia ficción, nosotros lo habíamos visto desde el castillo. No estábamos locos. Estábamos despiertos.
Años después, cuando el Ministerio de Defensa desclasificó los expedientes de la Base de Aitana, la verdad emergió como una nota sostenida en el aire. El 28 de julio de 1975, los radares habían detectado ecos desconocidos sobre el mar; el 26 de abril de 1986, un objeto cayó frente a Benidorm “como una lágrima de fuego”. Aquellos informes, sellados durante décadas, confirmaban lo que los vecinos de la Marina Baixa ya sabíamos: los cielos habían hablado, y alguien, o algo, había escuchado.

El universo no está tan lejos
Entonces comprendí que nada fue casualidad. Que la película no nos enseñó a mirar al cielo, sino a verlo con otros ojos. A reconocer en su vastedad un espejo de nuestras propias preguntas.
Las cinco notas no eran solo música: eran un llamado. Una forma de decir estamos aquí, tanto para ellos como para nosotros mismos.
Hoy, cuando vuelvo a Benidorm y contemplo las luces que flotan sobre la bahía -las reales y las imaginadas-, entiendo que aquellas noches no fueron un misterio sin respuesta, sino una invitación.
El universo, después de todo, no está lejos.
Está en la mirada de quien todavía se atreve a escuchar sus notas.
¡No fue un sueño!
Expedientes OVNI en la Base de Aitana
-El artículo revela cinco casos de avistamientos OVNI en la Base de Aitana entre los años 70 y 80, desclasificados por el Ministerio de Defensa español.
-Origen de los casos: Todos están vinculados al Escuadrón de Vigilancia Aérea (EVA-5) en Alcoy, y fueron registrados entre 1975 y 1986.
-Desclasificación: Los expedientes fueron desclasificados a finales de los años 90 y puestos a disposición pública por la Biblioteca Central del Ejército del Aire.

Casos destacados
-28 de julio de 1975: A las 5:30 h, se detectan ecos de radar sobre el mar. Poco después, un objeto sobrevuela a baja altura las instalaciones del radar, observado por varios suboficiales.
-6 de febrero de 1979: Ecos de radar cerca de las Islas Baleares. La tripulación del buque Tamames observa “múltiples luces”. El Ejército sugiere que pudo ser un ejercicio de paracaidistas.
-13 de marzo de 1979: Un eco desconocido se dirige a la península. Se activa un scramble y despega un Mirage III desde Manises, sin lograr identificar el objeto.
-26 de abril de 1986: Personal de la base observa un objeto cayendo al mar frente a Benidorm. Se notifica a la Guardia Civil.
-26 de julio de 1986: A las 23:30 h, el radar intercepta otro eco desconocido en la ruta Baleares-Cádiz.
-Caso Manises
Relacionado con los anteriores, el 11 de noviembre de 1979 se produce el famoso incidente OVNI de Manises, donde un vuelo comercial aterriza de emergencia en Valencia y un caza persigue sin éxito al objeto.
Los escépticos creen que las luces vistas eran llamaradas de la refinería de Escombreras.
Conclusión oficial
En 1998, el informe del Mando Aéreo de Combate concluyó que no había motivos para mantener estos casos como materia clasificada.
El hecho de que esos avistamientos coincidieran con el estreno de Encuentros en la Tercera Fase no es casual. Spielberg captó algo que ya estaba en el aire: una sensibilidad global hacia lo inexplicable, una intuición compartida de que no estamos solos. Ver esa película en un cine de verano, junto a toda tu familia, debió ser una experiencia mágica, casi ritual. Como si el arte confirmara lo que vuestros ojos ya habían visto.
Y ahora, con los expedientes desclasificados por el Ministerio de Defensa, se valida lo vivido. Se reconoce que hubo ecos de radar, luces inexplicables, testimonios múltiples. Lo que antes era rumor, ahora es documento. La historia ha confirmado la narración de los hechos.
Fuentes:
Expediente OVNI en la Base de Aitana -El Nostre Ciutat.
Biblioteca Virtual de Defensa -Expedientes OVNI.
Testimonio del comandante Francisco Miñano -ORM.
Testimonios reales.