Cada verano, más de 200.000 británicos escapan del clima gris de las Islas Británicas para llenar de vida a la ciudad de los rascacielos. Y si hablamos de tan alto porcentaje de ingleses, algunos ya residentes en la localidad, no puede faltar un elemento que, como el té, forma parte de la idiosincrasia del país: la llamada prensa “sensacionalista,” con la que un amplio sector de anglosajones se levanta a diario y de la que Benidorm ha sido una diana más que recurrente. Medios y destino turístico han sabido adaptarse mejor que nadie a las exigencias del siglo XXI. ¡Acompáñenme a esta segunda parte del viaje que, “desde los orígenes del turismo inglés,” concluimos hoy con un tema siempre de actualidad: la relación irregular entre Benidorm y la prensa sensacionalista inglesa!” *
Las palmeras siguen formando parte del decorado de la bahía, a la que ahora rodean altas torres que parecen romper el cielo, mientras su silueta se mece al compás de las olas del Mediterráneo cuando la noche se cierra. La antaño pequeña localidad marinera que cautivó a sus abuelos sigue conservando los encantos tan preciados por los residentes de las Islas Británicas: sol, buenas playas y ambiente para todos los gustos y edades.
Si en el último reportaje incidíamos en los orígenes del turismo británico y el estocaje de aviones que la Fuerzas Aéreas Británicas tenían después de la segunda guerra mundial; en cómo reconvirtieron estas aeronaves en transporte para pasajeros, lo que impulsó, además de las vacaciones pagadas, a que los ciudadanos de las Islas Británicas lo tuvieran más fácil para viajar a destinos en los que el sol y las playas estuvieran garantizados.
Esta semana les vamos a hablar de cómo Benidorm además de consolidarse como destino turístico de gran parte de la población inglesa (se estima que en la temporada alta por la localidad llegan a pasar hasta 200.000 británicos), muchos de ellos viajan hasta la metrópolis del turismo gracias a las maravillas que abuelos, padres o vecinos les han contado de su estancia en la localidad. Lo que fue un coqueto pueblo de marineros se ha convertido en un icono global, reconocido por las excelencias de su clima, sus amplias y cuidadas playas de fina y blanca arena y un envidiable entorno natural. “Benidorm” a secas, sin más apelativo o calificativo que sustente el nombre, es una marca con identidad propia en el imaginario de miles de ingleses que han elegido a este enclave del Mediterráneo como destino turístico en el que pasar sus vacaciones.
Benidorm, una marca, un nombre, que por sí sólo vende y que, como no podía ser de otra manera, sido víctima o protagonista de la llamada “prensa sensacionalista o amarilla” tan seguida por un amplio sector de la población británica.

Al otro lado del Canal de la Mancha, la prensa sensacionalista anglosajona, mezcla realidad y espectáculo para atrapar lectores, a través de morbosos o escandalosos titulares, que garantizan el éxito de la noticia si, además, hay crimen de por medio o “celebrity;” historias basadas en anécdotas y controversias carentes de veracidad; e imágenes y testimonios exagerados para potenciar su viralidad en las redes.
Este reportaje vamos a analizar, cómo esa atención mediática, lejos de perjudicarla, impulsó a Benidorm como la marca por excelencia del siglo XXI y también cómo este tipo de medios ha sabido adaptarse a las exigencias de esta nueva era tecnológica.
Benidorm ha tenido una relación irregular con la prensa sensacionalista inglesa en un producto narrativo, a veces incluso, en chivo expiatorio, de una industria “informativa” que no siempre distingue entre el hecho y la exageración. La sola mención del nombre, en positivo o negativo, supone un continuo sonajeo de la caja registradora, por lo que la línea editorial la ha marcado el interés del medio en cuestión y del momento.
En estos momentos en los que las nuevas tecnologías y las plataformas sociales y mediáticas se han convertido en un referente para buena parte de la juventud, en la que la viralidad del mensaje es ciencia y un simple TikTok es la “verdad”, la cobertura de Benidorm en ciertos medios no se construye sobre datos sólidos sino sobre “palillos”: fragmentos anecdóticos, generalizaciones y una pizca de prejuicio. Lo que comenzó como promoción turística hoy se entrelaza con una exposición mediática que oscila entre la comedia y la caricatura, entre el escaparate y el juicio público.

El éxito de Benidorm como destino turístico de una amplia mayoría del turismo anglosajón es incuestionable, como también lo es la indomable serie de intereses que manejan los hilos de prensa sensacionalista británica, que ha puesto en numerosas ocasiones en el centro de la diana a una marca turística, un nombre que por sí sólo vende. Afortunadamente, la relación entre Benidorm y la prensa sensacionalista ha cambiado o se ha moderado, aunque también lo es que pese a abrir portadas de tabloides con “verdades a medias o medias verdades,” es y ha sido el destino preferido por el turismo británico.
“Benidorm vende:” verdad indiscutible
La gerente de la Fundación Visit Benidorm, Leire Bilbao: “Benidorm se ha convertido en una marca con identidad propia en el imaginario colectivo británico. La serie bautizada con el mismo nombre, emitida por el canal ITV jugó un papel clave en posicionarla como un destino icónico. Así que cada vez que un tabloide escribe “Benidorm” en una portada, ya está ganando la mitad de los clics que la competencia”.
Tanto es así que, como decías, la serie Benidorm rodada en la ciudad de los rascacielos y bautizada el mismo nombre: “tiene con ese matiz y subliminal de humor británico entre caricaturesco y entrañable, jugó un papel clave en posicionarlo como un destino icónico. La serie se emitió durante nueve temporadas por la cadena por la cadena británica ITV una vez por semana y pronto se convirtió en una de las series inglesas más vistas por la audiencia. El éxito de “Benidorm” en el Reino Unido no pasó desapercibido a los ojos de los directivos de los grandes tabloides ingleses que pronto pusieron el foco sobre la capital de turismo, sabedores que con sólo nombrarla las oportunidades de negocio se disparan a ritmo clics mezclando veracidad con estereotipos.”

Situación que con frecuencia ha obligado a los miembros de la Fundación Visit Benidorm a desmentir y aclarar esos contenidos o aspectos normativos para evitar confusión entre los viajeros. “Los medios británicos son plenamente conscientes de la popularidad de Benidorm: no solo por la cifra de turistas británicos que nos visitan cada año, sino también por el impacto cultural de la serie “Benidorm”, que se rodó en la ciudad y la vio más de 10 millones de espectadores cada semana durante una década.”
La prensa amarilla, la más vendida hasta escasas fechas aunque sigue siendo la más leída por el público británico, “se nutre de justamente de esos elementos anteriormente citados, clave de su éxito durante más de una centuria: titulares escandalosos o exagerados; crímenes en los que ceban en la tragedia, sobre todo, si los protagonizan personajes famosos; crónicas en las que el lenguaje que se emplea es emocional y directo, que al que no permanecen ajenos los sentimientos del lector; y, por último, las fotografías, imprescindibles en este tipo de prensa, impactantes con diseños llamativos,”explica Bilbao.
“En ocasiones, algunos contenidos virales publicados en redes sociales por residentes británicos o pequeños negocios generan desinformación sobre normativas locales, como el uso de vehículos eléctricos o las normas de las playas. Este tipo de vídeos, descontextualizados y no contrastados, son recogidos por algunos medios tabloides del Reino Unido y convertidos en artículos que no reflejan la realidad del destino,” analiza la gerente de la Fundación.
Algunos artículos parecen buscar desincentivar el turismo masivo hacia ciertos destinos, ya sea por motivos económicos, políticos o incluso ecológicos. Exagerar problemas como la masificación, la sequía o la inseguridad puede influir en la percepción del lector.

Para Leire Bilbao: “Benidorm es un destino muy popular entre británicos de clase trabajadora, y algunos medios lo retratan con cierto aire de condescendencia. Se exageran comportamientos como el consumo de alcohol o el turismo de fiesta, reforzando estereotipos que no siempre reflejan la realidad.”
Curiosamente, estas críticas suelen aparecer justo antes del verano o en fechas clave como Semana Santa. Es casi un “ritual mediático” que se repite año tras año. ¡Pero ojo: también hay un giro reciente! En los últimos años, algunos medios como “The Sun” han empezado a publicar reportajes positivos, destacando la gastronomía, el clima, la atención sanitaria y el ambiente familiar de Benidorm. Parece que la ciudad está recuperando su buena imagen entre la opinión pública británica.

Algunos artículos parecen buscar desincentivar el turismo masivo hacia ciertos destinos, ya sea por motivos económicos, políticos o incluso ecológicos. Exagerar problemas como la masificación, la sequía o la inseguridad puede influir en la percepción del lector.
¡Y por fin llegó el cambio… ¡
Benidorm siempre genera interés, lo que se traduce en muchas noticias, búsquedas y clics, lo que genera contenido en abundancia para algunos tabloides sensacionalistas y de los que se hacen eco otros medios como es el caso del reportaje: “Olvídate de los estereotipos, Benidorm es el paquete completo,” que publicó hace escasas semanas “The Guardian”, en el que hacia un análisis de la gestión turística del destino, y del éxito del destino.

Benidorm, ese rincón del levante español bañado por el sol y los recuerdos de verano de miles de británicos, ha sido absorbido por una narrativa mediática que lo convierte en más que un destino: lo transforma en fórmula. “En el mapa de la prensa amarilla, su nombre ya no representa solo una ciudad costera, sino una palabra clave con poder de convocatoria. Basta con insertarla en un titular para que los lluevan clics lluevan,” así lo manifiesta la gerente de la Fundación
En 2024, más de 895.000 viajeros británicos se alojaron en establecimientos reglados, lo que representa un incremento del 7,9% respecto al año anterior.

Los datos de escucha social: el sol y la playa (23,9%) gastronomía (19,1%), ocio nocturno (15%) naturaleza (6,9%) o cultura (8,4%) son temas muy comentados por el público británico.”

Lo más significativo es que durante los meses de primavera y otoño, su presencia supera incluso a la del mercado nacional, lo que refleja su contribución clave en la desestacionalización turística. Aunque tradicionalmente se asocian a la zona de Levante, cada vez es más habitual ver a visitantes británicos en el centro y en Poniente, donde buscan un Benidorm más auténtico, de raíces locales, disfrutando especialmente de la gastronomía y del tapeo. Su perfil ha evolucionado, activo y diverso, y en las vacaciones escolares el familiar se incrementa notablemente.
*Con esta segunda parte, que comencé con, “Benidorm: el destino pionero que marcó un antes y un después en la historia del turismo español,” doy por concluida la temporada antes de las vacaciones estivales y ,a su vez, quiero pedirles disculpas porque ya saben de mi regularidad de encontrarnos cada sábado en este muro, que por problemas técnicos no pude acudir a nuestra cita semanal. Espero que el trabajo llevado a cabo durante estos meses por Mari Tere Sotorres, diseñadora, y una servidora haya sido de su agrado y espero encontrarles a todos-as el próximo septiembre. ¡Les espero, no me fallen ¡